Showing posts with label Pobreza. Show all posts
Showing posts with label Pobreza. Show all posts

Wednesday, April 28, 2010

Un par de cosas que no sabía acerca de la Malaria

Este artículo es una versión en español de A few things I didn't know about Malaria, escrito originalmente en inglés para Th!nk About It: Developing World. 

Pues bien, estaba investigando en internet para mi viaje la próxima semana a la Cumbre de Global Voices en Chile, y de pronto me encontré leyendo la guía de Planeta Solitario acerca de mi país. Fue un poco un golpe leer la lista de todas las enfermedades de las que previenen a los viajeros cuando visitan Venezuela. Alfabéticamente, en inglés, listan las siguientes: Brucelosis, Cólera, Dengue, Hepatitis A y B, HIV/Sida, Leishmaniasis, Sarampión, Rabia, course), Leishmaniasis, Measles, Rabies, Esquisostomiasis, fiebre transmitida por las garrapatas, fiebre tifoidea, encefalitis equina y fiebre amarilla.

Wednesday, April 21, 2010

Nadie pasa hambre en Venezuela: Verdadero o falso?


(Este post fue escrito para Th!nk3: Developing World)

En marzo pasado, el Presidente Chávez declaró que “Nadie pasa hambre en Venezuela”, una afirmación que bien podría haber tomado del reporte oficial “Venezuela cumple las metas del milenio”: El gobierno sostiene que la pobreza extrema se ha reducido de 17,1% en 1998, a 7,9% en 2007.

Tuesday, April 20, 2010

Una historia de música, pobreza y esperanza

(Este artículo es una versión en español de "A history of music, poverty and hope", escrito originalmente en inglés para Th!nk about it: Developing world.)


Siento la urgencia de confesar, antes de que diga nada, que estoy más orgullosa que el orgullo mismo, de compartir mi nacionalidad con Gustavo Dudamel. Aún me falta por conocer un venezolano a quien no se le ponga la piel de gallina, cuando oye a Dudamel dirigir la Sinfónica de Gotemburgo, o la Filarmónica de Los Ángeles.

Monday, April 19, 2010

Ayuda para el desarrollo con respeto: La Fundación Wayuu Taya

(Este post es una versión en español de "Aid for development with respect: The Wayuu Taya Foundation", escrito para Th!nk about it: Developing world)
Como complemento a mi post anterior, he entrevistado a Maria L. Betancur, quien se desempeña como Directora Asistente de Desarrollo y Operaciones para la Fundación Wayuu Taya, y quien tan amablemente supo hallar el tiempo en su ocupada agenda para responder mis preguntas. (Además de eso, tienen un hermoso y nuevo website, que puedes visitar aquí).

Friday, April 16, 2010

Por la libertad de Raúl Hernández, preso de conciencia en México

De acuerdo con Amnistía Internacional, "se considera “preso de conciencia” a toda persona encarcelada o sometida a otras restricciones físicas por sus convicciones políticas, religiosas o cualquier otro motivo de conciencia, así como por su origen étnico, sexo, color, idioma, origen nacional o social, situación económica, nacimiento, orientación sexual u otras circunstancias, siempre que esa persona no haya recurrido a la violencia ni propugnado su uso." Prisioneros de conciencia son todas las personas que, a lo largo del mundo, han sido encarceladas por defender sus convicciones.
En la prisión de Ayutla, en Guerrero, México, Raúl Hernández cumple condena desde abril de 2008, junto a Manuel Cruz, Orlando Manzanarez, Natalio Ortega y Romualdo Santiago, integrantes de la OPIM (Organización del Pueblo Indígena Me’phaa) quienes fueron detenidos y acusados falsamente del asesinato de Alejandro Feliciano. Cuatro de ellos fueron liberados, pero la presente fecha, Raúl permanece en prisión, aún habiendo testigos que aseguran que no estaba presente en ese momento, pues las autoridades se han negado a tener en cuenta sus testimonios.
La realidad es, que Raúl se encuentra cumpliendo condena por defender los derechos humanos del pueblo indígena, gravemente violentados en nuestros países latinoamericanos. (Hace unos días escribí sobre el pueblo wayúu.  Los Me'phaa, en México, no están demasiado mejor).

Este 17 de abril, Amnistía Internacional propone las siguientes acciones, con las cuales puedes colaborar para exigir a las autoridades la liberación de Raúl Hernández:

Acciones
  • Participa en la acción web, escribiendo un email a Fernando Gómez Mont, Secretario de Gobernación, para liberar a Raúl: http://alzatuvoz.org/raul/
  • Organiza un evento de solidaridad en tu comunidad: Tómate una foto en grupo, portando una pancarta con el mensaje: “Alza tu Voz por su Libertad”, para demostrar a Raúl, a su familia y a la OPIM que no están solos en su lucha por la justicia. Envía las fotos a online.communities@amnesty.org y agrégalos a tus blogposts. Tal vez podrían hacerlo en grupos numerosos o individualmente, ante un lugar famoso de su localidad para indicar de dónde son, o incluso desde el salón de su casa.
 Tal como dice la camisa de Raúl, Vivir con dignidad es un derecho, y nadie debería siquiera sentir temor por exigirlo.



    Monday, April 12, 2010

    Petróleo, carbón, desarrollo y pueblos indígenas: En la búsqueda de una solución pacífica

     Este artículo es una versión en español del artículo "Oil, coal, development and indigenous people: In the search for a peaceful settlement", escrito originalmente en inglés para Th!nk3: Developing World.

    Según datos oficiales, hay veinticuatro diferentes pueblos indígenas dentro del territorio venezolano, y la población indígena está formada por alrededor de 300.000 personas, según cifras del año 2001. La población indígena está presente en todo el territorio, pero su mayoría vive en el estado Zulia. La Constitución venezolana reconoce sus derechos ancestrales sobre las tierras que han habitado desde antes de nuestra independencia.

    Tuesday, April 6, 2010

    Venezuela ha alcanzado su ODM en cuanto a la igualdad de género: ¿Verdadero o falso?

    Este artículo es una versión en español del artículo "Venezuela fulfilled its MDG on gender equality: True or False?", escrito para Th!nk About It: Developing World.

    En su informe oficial sobre los Objetivos del Milenio, el gobierno venezolano ha dicho que Venezuela ha logrado seis de los ocho objetivos antes de 2008, incluida la igualdad de género. Sin embargo, las mujeres siguen siendo los más pobres entre los pobres.

    Monday, March 15, 2010

    Por qué un día para la mujer

    Durante el día de ayer no tuve oportunidad de escribir, pero recibí multitud de mensajes y comentarios de personas cercanas, desde la típica felicitación por mensaje de texto hasta personas que decían que la existencia del Día Internacional de la Mujer era, en pocas palabras, una ridiculez: las mujeres, postulaban, no somos discapacitadas por nuestro género, ¿por qué no un día para el hombre, también?
    Pues bien, en primera instancia, tal como dice mi madre, todos los días son el día del hombre. En segundo lugar, el Día Internacional de la Mujer no es otra celebración Hallmark: Cada 8 de marzo se conmemora la muerte de 140 jóvenes y valientes mujeres trabajadoras que fallecieron calcinadas en un incendio en una fábrica textil en NY, dentro de la cual se habían encerrado reclamando condiciones de trabajo y salario dignos. Esta fecha consagra la lucha de miles de mujeres a lo largo del mundo, para alcanzar condiciones iguales de trabajo, derecho al voto, acceso a los recursos productivos y el reconocimiento de sus derechos fundamentales. Esta lucha no fue sencilla, no fue pacífica, pero sobre todo, no ha terminado.
    En Venezuela, país desde el cual escribo estas líneas, el 50% de las mujeres en edad laboral es considerada económicamente inactiva, contra el 21% de los hombres en la misma situación. De ese porcentaje, 2.988.161 mujeres se dedican de manera exclusiva a los quehaceres domésticos, mientras que sólo 53.678 hombres se ocupan de éstos. (Cifras oficiales del año 2009).
    Aunado a esto, la discriminación de puestos de trabajo sigue considerándose una circunstancia normal: de las mujeres económicamente activas, alrededor del 35% se dedican a servicios domésticos remunerados, un trabajo cuya casi absoluta desprotección legal lo convierte en campo minado para el acoso laboral y la explotación. Aproximadamente 60% del total de mujeres económicamente activas, se desempeña en el sector terciario, en actividades relacionadas directa o indirectamente con lo  “femenino”, como la educación y la atención al público.
    Por si ello fuera poco, en Venezuela no existe legislación específica sobre acoso laboral: la figura penal genérica de acoso pretende abarcar diversas formas de violencia contra la mujer, y en ella se diluyen circunstancias que, por lo general, no pueden ser castigadas. Las mujeres no sólo se encuentran en los trabajos de menores ingresos y sus salarios siguen siendo inferiores a los de los hombres, sino que siguen siendo objeto de represalias y acoso por circunstancias inherentes a su condición de mujeres, como la maternidad.
    Desde el Ministerio del Trabajo, donde cumplo funciones, cada semana recibo al menos a tres mujeres que han sido desmejoradas en su trabajo a raíz de su embarazo, o que son acosadas con intención de hacerles renunciar, durante el período de su gestación.
    De hecho, si se analiza la data del INE sobre nivel de ingreso en población ocupada, por sexo, se observa claramente la variación en nivel de ingreso por nivel educativo. En este sentido, en su informe 2004, señaló la OIT:
    “Las mujeres ganan en promedio el 64% de lo que ganan los hombres. La brecha de ingresos es más acentuada entre las ocupadas en el sector informal (que perciben el equivalente al 52% de los ingresos masculinos) y las que tienen altos niveles de escolaridad” (…)  “Las mujeres necesitan un nivel de escolaridad significativamente superior al de los hombres para acceder a las mismas oportunidades de empleo: cuatro años más para obtener el mismo ingreso y dos años más en promedio para tener oportunidades similares de acceder a una ocupación formal” (OIT, 2004).
    Para analizar el impacto real de estas cifras, hay que tener en cuenta que más del 60% de los hogares pobres en Venezuela se encuentran encabezados por mujeres. La feminización de la pobreza es un fenómeno mundial: las mujeres representan dos tercios de la población pobre del mundo, y no podemos cerrar los ojos ante la realidad de que esto es consecuencia de una desigualdad en el acceso a los recursos productivos, a condiciones de empleo justo y a la protección eficaz de sus derechos fundamentales.
    Actúa : Los derechos humanos de las mujeres y la pobreza. (AI)
    La feminización de la pobreza (UN)
    La feminización de la pobreza (PyFG)

    Why a day for women

    During yesterday I had no opportunity to write, but I received many messages and comments from close people, from the typical greeting by text message to people who said that the very existence of the International Women’s Day was, in short, a ridiculous: women, they said, are not disabled by our gender, why not a day for men, too?
    Well, first of all, as my mother says, every day is Men’s Day. Secondly, the International Women’s Day is not another Hallmark celebration: Each March 8th we commemorate the death of 140 brave, young, working women who died in a fire in a textile factory in NY, within which were locked demanding better working conditions and decent wages. This date is devoted to the struggle of thousands of women throughout the world to achieve equal working conditions, civil rights, access to productive resources and recognition of their fundamental rights. This struggle was not easy, nor peaceful, but especially it isn’t over.
    In Venezuela, from where I write these lines, 50% of women of working age are regarded as economically inactive, compared to 21% of men in the same situation. Of those, 2,988,161 women are dedicated exclusively to housework, while only 53,678 men take care of it. (Official 2009 data)
    Coupled with this, the job discrimination is still considered a normal circumstance: of all economically active women, about 35% are engaged in paid domestic services, a work whose almost complete lack of legal protection, makes it a minefield for sexual harassment and exploitation. Approximately 60% of all economically active women are working in the tertiary sector, in activities related directly or indirectly with the “feminine”, such as education and public attention.
    As if that were not enough, in Venezuela there is no specific legislation on workplace bullying: the criminal offense of harassment is intended to cover generic various forms of violence against women, and in it, different circumstances are mixed and typically, are not punished. Women are not only placed in low-income works, and their wages are still lower than those of men, but remain subject to reprisals and harassment by circumstances inherent in their status as women, as motherhood.
    From the Ministry of Labor, where I work, each week I attend at least three women who have been downgraded in their work because of their pregnancies, or who are harassed with the aim of make them resign during the period of gestation.
    In fact, if you analyze the INE data on income levels of employed population, by gender, there is clearly a variation in income levels by educational level. In this sense, in their 2004 report, the ILO said:
    “Women earn on average 64% of what men earn. The income gap is more pronounced among the employed in the informal sector (who receive the equivalent of 52% of male earnings) and those with high levels of schooling “(…)” Women need education levels significantly higher than of men in order to have the same access to employment opportunities: four more years to get the same income and two years on average to have similar opportunities to access a formal occupation “(ILO, 2004).
    To analyze the real impact of these figures, we must take into account that over 60% of poor households in Venezuela are headed by women. The feminization of poverty is a global phenomenon: women represent two thirds of the world’s poor population, and we can’t close our eyes to the reality that this is a consequence of unequal access to productive resources, in terms of fair employment and effective protection of their fundamental rights.
    Act now: Women’s Human Rights and poverty. (ES) (AI)
    The feminization of poverty (UN-Es)
    The feminization of poverty (PyFG-Es)